Con el IV Centenario como escenario y la urgencia de sacudirse los malos resultados, Óscar Villegas mueve sus fichas apostando por el talento de Ramiro Vaca y el olfato goleador de Bruno Miranda.
La Selección Boliviana de Fútbol no solo se enfrenta este domingo a Panamá (17:00, por UNITEL); se enfrenta a su propio presente. Bajo la dirección técnica de Óscar Villegas, el combinado nacional busca en la “Chura” Tarija un punto de inflexión que permita cortar la racha negativa y empezar a cimentar una identidad de juego que devuelva la ilusión a la hinchada.
La apuesta táctica: Experiencia en los polos y juventud en la medular
El onceno confirmado por Villegas muestra una mezcla interesante entre jerarquía y proyección. La portería tiene un dueño indiscutible: Carlos Lampe. El “Gigante” no solo aporta seguridad bajo los tres palos, sino que su voz de mando será vital para ordenar una línea defensiva que presenta caras nuevas y mucha expectativa.
En la zaga, destaca la presencia de Lucas Macazaga y Luis Paz por las bandas, acompañados en la zona central por Richet Gómez y Diego Arroyo. Esta retaguardia tendrá la difícil misión de contener la velocidad transicional del equipo canalero, que suele ser letal si encuentra espacios.
El retorno de los talentos: Vaca y Miranda al mando
La noticia que más ha generado eco en las horas previas es el retorno de Ramiro Vaca. El volante tarijeño jugará “en casa”, y se espera que sea el eje creativo que conecte el mediocampo con la ofensiva. Junto a él, Moisés Villarroel y Ervin Vaca formarán un tridente en la zona de gestación que promete equilibrio y, sobre todo, buen trato de balón.
En la zona de finalización, la responsabilidad recae en Bruno Miranda. El delantero regresa a la titularidad con el objetivo de ser la referencia de área que tanto ha extrañado la Verde. Estará flanqueado por la movilidad de Tonino Melgar y el ímpetu de Fernando Nava, conformando un frente de ataque dinámico.

¿Qué se juega Bolivia hoy?
Más allá del carácter amistoso del encuentro, el duelo en Tarija es una prueba de fuego para el proceso de Villegas. Panamá llega como un rival físico y ordenado, ideal para medir el nivel de competitividad de los nuevos convocados. Una victoria hoy no solo significaría romper la sequía de triunfos, sino también validar el recambio generacional que la selección pide a gritos.
¿Podrá el talento de Ramiro Vaca encender la chispa en el IV Centenario? La respuesta la tendremos a partir de las 17:00.
